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Precisión, paciencia y lugar

Se está produciendo una recalibración silenciosa en las cartas de vino más reflexivas del mundo. No está impulsada por la moda ni amplificada por el ruido. Más bien, se revela en la copa.

Bierzo ya no se presenta como una curiosidad. Se está incluyendo con intención. Para los sumilleres, el marco para comprender este cambio a menudo remite a Borgoña. No porque los vinos sean un reflejo directo unos de otros, sino porque comparten una filosofía común. Ambos priorizan el terruño, el matiz y la especificidad por encima del simple reconocimiento varietal.

Pero, como deja claro la enóloga Alba Cereijo, de Bodegas Gancedo, el objetivo no es la imitación, sino la articulación. “Lo importante es que los sumilleres comprendan de dónde proceden nuestros vinos: a qué sabe este lugar y cómo transmitirlo en la mesa.” Bierzo no está surgiendo como un sustituto. Está forjando su propia voz, una en la que los sumilleres confían cada vez más para presentarla.

Bodegas Gancedo Vineyards in Bierzo

Precisión, paciencia, lugar

En Bodegas Gancedo, la filosofía se traduce directamente en la copa. Parajes individuales como Mas de Picón (definido por suelos arenosos y ricos en minerales) producen rendimientos bajos, en torno a 8.000 kilogramos por hectárea, pero ofrecen una precisión y una claridad sorprendentes. Para Cereijo, el enfoque es inquebrantable. “Somos productores; siempre estamos intentando asegurarnos de que hacemos todo lo posible para garantizar la calidad de los vinos. Preferimos hacer el trabajo nosotros mismos.”

Este compromiso va más allá de la añada actual. Una de las cualidades más atractivas de Bierzo, aunque a menudo subestimada, es su capacidad de envejecimiento. “Abrimos botellas de 20 años para mostrar a la gente de lo que estos vinos son capaces. La fruta sigue ahí, sigue muy viva.”

Con Godello, buscamos el origen. Observamos dónde se ha cultivado históricamente. Cada región tiene sus variedades y su propia expresión. La moda no es importante. Lo que importa es mantenerse fiel al suelo.

Alaba Cereijo, family member and winemaker

Dentro de la gama Gancedo, este equilibrio entre inmediatez y longevidad se calibra cuidadosamente. Herencia del Capricho ofrece pureza y accesibilidad; un vino marcado por el paraje pero elaborado para disfrutarse pronto. En cambio, Lucero refleja una exploración deliberada de la estructura. “Con Lucero, queríamos explorar un estilo diferente, más orientado a la estructura y a la expresión de la madera”, explica Cereijo. “Permanece 12 meses en roble francés nuevo.”

Con Godello buscamos el origen. Miramos dónde se ha cultivado siempre. Cada región tiene sus variedades y su propia expresión. La moda no es importante. Lo que importa es mantenerse fiel al suelo.

Aquí, la madera no es una fuerza dominante, sino un elemento de encuadre que apoya, en lugar de enmascarar, el carácter de la Mencía y la huella del lugar. La intención de Gancedo es coherente y está marcada tanto por la contención como por la ambición. Cereijo aplica una filosofía similar a los blancos, especialmente al Godello. “Con Godello buscamos el origen. Miramos dónde se ha cultivado siempre. Cada región tiene sus variedades y su propia expresión. La moda no es importante. Lo que importa es mantenerse fiel al suelo.”

La Mencía, por su parte, ofrece adaptabilidad en un clima cambiante y en un mercado en evolución. “Es resistente. Tolera bien el calor. Buscamos vinos centrados en la fruta, más ligeros, más adaptables. Eso conecta con la forma en que la gente bebe hoy en día.”

 

La referencia a Borgoña

La comparación con Borgoña sigue siendo útil, aunque incompleta. En su nivel más profundo, pone de manifiesto un respeto compartido por el terruño y el detalle. Pero mientras que Borgoña se define por jerarquías establecidas y un prestigio codificado, Bierzo sigue en movimiento.

Esta distinción es importante en la sala del restaurante. Borgoña exige autoridad; Bierzo invita a la conversación. Sus clasificaciones aún se están definiendo, sus parajes todavía se están comprendiendo plenamente, su narrativa continúa desarrollándose. Para los sumilleres, esto genera una forma distinta de interacción: menos centrada en descifrar y más en contar historias. Bierzo ofrece una inmediatez que incluso Borgoña, pese a toda su finura, no siempre puede proporcionar. Permite al sumiller presentar algo aún no fijado, aún no completamente definido.

“El sumiller es quien conecta la bodega con el consumidor. Sin ellos, la historia está incompleta. Son los defensores del vino y elevan toda la experiencia en el restaurante.”

El sumiller como intérprete

Quizá la diferencia más significativa reside en cómo los productores conciben el papel del sumiller. En Bodegas Gancedo, el sumiller no es periférico en el recorrido del vino, sino central. “El sumiller es quien conecta la bodega con el consumidor”, afirma Cereijo. “Sin ellos, la historia está incompleta.”

Esta conexión tiene tanto un peso técnico como emocional. “Como trabajamos con técnicas muy naturales, el sumiller se vuelve esencial: cómo se presenta el vino, cómo se sirve. Su conocimiento aporta valor. Son los defensores del vino y elevan toda la experiencia en el restaurante.”

Su expresión “defensores de vinos” resulta especialmente significativa. Replantea el papel de los sumilleres: no como guardianes de un prestigio establecido, sino como defensores del significado y de la experiencia. En Bierzo, esto cambia la dinámica. Los sumilleres no solo presentan una historia terminada; ayudan a darle forma.

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Charlotte Hey

Charlotte Hey

Co-founder and contributing editor, Sommelier Edit

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